
Hospital San Juan de Dios destapa millonario desfalco y evidencia ineficiencia del gobierno de Arévalo
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La corrupción parece seguir incrustada en las instituciones públicas, ahora bajo la administración de Bernardo Arévalo. Este miércoles 2 de julio, autoridades del Hospital San Juan de Dios denunciaron un nuevo y grave caso de corrupción que compromete millones de quetzales destinados al mejoramiento del centro asistencial.
En conferencia de prensa, la directora del hospital, Erika Pérez, informó que esta reciente denuncia se suma a los hallazgos previos de irregularidades en compras por más de Q25 millones, en los que estarían involucradas al menos seis empresas proveedoras.
Según Pérez, la estructura de corrupción operaba dentro del área de Coordinación de Proyectos del hospital, donde participaron altos mandos administrativos, incluyendo el director de Mantenimiento, el jefe de Presupuesto, el jefe de Compras y Contrataciones, el gerente administrativo y el director ejecutivo, quienes habrían autorizado adquisiciones anómalas y sobrefacturadas. La funcionaria denunció que estos actores habrían actuado en complicidad con proveedores “cercanos” para desviar recursos públicos.
Recursos desviados y obras fantasma
El desfalco se remonta a los años 2022 y 2023, cuando el hospital recibió ampliaciones presupuestarias significativas. En 2022, los fondos adicionales alcanzaron los Q66 millones, de los cuales solo Q9 millones se destinaron a insumos médicos, mientras que el resto, aproximadamente Q56 millones, estaba programado para obras de remozamiento que no se ejecutaron. En 2023, se aprobaron otros Q25 millones para trabajos de mantenimiento, cuyos resultados también son ahora cuestionados.
Lo más alarmante, explicó Pérez, es que en 2024 el hospital arrastra una deuda superior a los Q270 millones en medicamentos, insumos médico-quirúrgicos, alimentos y productos de laboratorio, lo que pone en evidencia las graves consecuencias de la corrupción y la mala administración, que han dejado al hospital con recursos insuficientes para atender a la población.
El caso Construced: un nuevo golpe millonario
La nueva denuncia presentada este 2 de julio gira en torno al llamado “caso Construced”, donde se detectaron 228 órdenes de compra directa fraccionadas en 2022 por supuestas obras menores, como la instalación de zócalos y pintura de paredes, por un valor que supera los Q20 millones.

Cada orden fue calculada estratégicamente en Q89 mil, justo por debajo del umbral que exige procesos de licitación pública, lo que evidencia un patrón intencional para eludir los controles legales. De acuerdo con Pérez, muchos de estos trabajos no se realizaron o fueron ejecutados de manera parcial y con costos inflados.
Con este nuevo hallazgo, las denuncias de corrupción en el hospital suman ya más de Q45 millones en recursos públicos presuntamente desviados. La directora enfatizó que será responsabilidad del Ministerio Público identificar a los responsables y establecer las sanciones correspondientes.

Un patrón de corrupción persistente
Lo preocupante es que las empresas señaladas en estas denuncias continúan recibiendo pagos del Estado. Según registros, algunas de ellas han facturado más de Q122 millones a diferentes entidades públicas, lo que deja en evidencia la ineficiencia y la falta de voluntad del gobierno de Bernardo Arévalo para depurar y fortalecer los controles administrativos.
A pesar de los discursos contra la corrupción que caracterizaron la campaña de Arévalo, estos casos demuestran que las redes clientelares y las prácticas fraudulentas no solo persisten, sino que siguen operando con total impunidad dentro de las instituciones clave del Estado, incluso en sectores tan sensibles como la salud pública.
La ciudadanía esperaba un gobierno más efectivo en la lucha contra la corrupción, pero la realidad muestra un aparato estatal debilitado, incapaz de frenar el saqueo de recursos esenciales para los guatemaltecos.
